Adelantos medicos, recomendaciones, investigaciones relacionadas a la Diabetes y su tratamiento.
16/10/17
10 frutos que si pueden comer personas con diabetes [16-10-17]
10 frutos que si pueden comer personas con diabetes
Las frutas contienen fibra, y ésta retrasa la absorción del azúcar al torrente sanguíneo
Si padeces diabetes, debes saber que es preciso que sigas una dieta equilibrada y con bajas cantidades de azúcar.Pero si te gustan mucho los dulces, a veces eso puede ser un poco difícil.
No te preocupes, conoce cuáles son las mejores frutas para diabéticos, aquellas que puedes comer sin restricciones.
Es cierto que algunos frutos contienen más azúcar que otros, pero a la larga, es la cantidad total de carbohidratos lo que afecta los niveles de glucosa en la sangre, no la procedencia de esos carbohidratos.
Recuerda que las frutas contienen fibra, y ésta retrasa la absorción del azúcar al torrente sanguíneo.
Otro factor que debes tener en cuenta es el índice glicémico o glucémico, pero ¿qué significa esto? Bueno, es la rapidez con la que el organismo transforma los carbohidratos en glucosa.
Manzanas: Son ricas en fibra soluble, vitamina C y antioxidantes. Contienen pectina que ayuda a desintoxicar el cuerpo y eliminar los productos de desecho dañinos, así como reduce las necesidades de insulina de los diabéticos hasta en un 35%; ayudan a prevenir enfermedades oculares en diabéticos.
Cerezas: Contienen antocianinas que son conocidas por ayudar a reducir el azúcar en la sangre mediante el aumento de la producción de insulina en un 50%. Ayudan a combatir las enfermedades del corazón, cáncer y otras que son comunes entre las personas con diabetes.
Ciruelas negras: Las antocianinas, ácido elágico y taninos hidrolizables en las ciruelas negras hacen que esta fruta sea muy benéfica para las personas diabéticas. Junto con el fruto, las hojas, baya y semillas del árbol de ciruela negra, se pueden controlar el nivel de azúcar en sangre.
Guayaba: Tiene una alta concentración de licopeno, fibra dietética, vitamina C y potasio que controlan los niveles de azúcar. Las personas que están en riesgo de desarrollar diabetes puede ayudar a prevenirla bebiendo té de hojas de guayaba. Un té de esta fruta a diario, puede ser beneficioso.
Toronja: La toronja contiene el flavonoide conocido como naringenina que aumenta la sensibilidad del cuerpo a la insulina y también ayuda a mantener un peso saludable. Porción sugerida: La mitad de una toronja grande. Siempre prefiere la fruta al jugo o si tomas jugo que sea con la pulpa.
Aguacate: Debido a su alto contenido de fibra y grasa monoinsaturada saludable, el aguacate ayuda a estabilizar el azúcar en la sangre. Las personas diabéticas tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular.El potasio del aguacate es preventivo de neuropatía diabética.
Fresas: Repletas de antioxidantes, vitaminas y fibra, son bajas en hidratos de carbono y tienen un índice glucémico de 40. Las fresas ayudan a sentirse lleno durante más tiempo, mantener tu nivel de azúcar en la sangre estable y aumentar tu nivel de energía.
Naranjas: Contienen altas cantidades de fibra, vitamina C y otros minerales como tiamina que ayudan a controlar los niveles de azúcar en la sangre. Bajo en índice glucémico que ayuda a liberar lentamente la glucosa en la sangre. Lo mejor es consumir la fruta no el jugo, no tiene los mismos beneficios.
Peras: Las peras son ricas en vitaminas A, B1, B2, C y E, así como fibra, que ayudan a regular los niveles de azúcar reducir el colesterol, reforzar el sistema inmunológico y mejorar la salud digestiva. Son benéficas para las personas con diabetes II, ya que ayudan a mejorar la sensibilidad a la insulina.
Kiwi: Contiene vitamina C, E y A, flavonoides, potasio y altas cantidades de beta-caroteno que protegen de los radicales libres y mejoran la salud en general. Es alto en fibra y bajo en hidratos de carbono, que ayudan a controlar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el colesterol.
13/10/17
Diabetes, una dolencia silenciosa y traicionera [13-10-17]
Además de silenciosa, es traicionera. Así la califican los endocrinólogos: la diabetes, una enfermedad que, afecta a ocho de cada cien colombianos y que -observación grave- está atacando a un número cada vez mayor de niños y adolescentes.
Cuando en realidad, la diabetes de la que hablamos, la mellitus, era hasta hace poco considerada como enfermedad de adultos. Y por ello se le llamaba precisamente diabetes tipo II o del adulto.
Pero resulta que en estos últimos años las entidades mundiales de salud han hecho un llamado de alarma: la obesidad, el sedentarismo y la malnutrición (generalmente por exceso) están causando estragos en la población. Entre los adultos, con el incremento de enfermedades como el cáncer, el infarto y precisamente la diabetes. En los niños y adolescentes, con trastornos cardiovasculares y también con diabetes.
El incremento de la enfermedad en el mundo ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a advertir que, de no corregirse la situación, hacia el 2020 la enfermedad se habrá convertido en una epidemia mundial.
Y esta no es una advertencia que se pueda descuidar. La diabetes es una enfermedad incurable pero controlable, que implica gastos inmensos en el tratamiento de la enfermedad y sus complicaciones, así como incapacidades y muertes. El diabético debe poner atención a lo largo de los años a las instrucciones de su médico, pero le es posible desarrollar una vida normal y, lo que es muy importante, con excelente calidad.
En situación contraria, una diabetes mal controlada o francamente no controlada comienza a corroer –por decirlo de alguna forma- distintos organismos y, mientras causa daños en los ojos, el corazón, los riñones, pone en serio peligro la vida de la persona. Esto explica el calificativo de traicionera que los médicos le dan.
Ante esta evidencia, a las personas les corresponde estar atentas. No se trata de detectar síntomas porque la diabetes no se manifiesta con síntomas –de allí su calificativo de silenciosa- sino de controlar los niveles de glicemia en la sangre. Una medida que salva muchas vidas, y que debe hacerse por lo menos una vez cada dos años, siempre y cuando no existan factores previos de riesgo o dudas.
Los niveles de glicemia (o azúcar) en la sangre se los tienen que controlar tanto adultos como niños y, con igual razón, los ancianos. La diabetes tipo II se desarrolla en cualquier momento y cualquier persona, sin previo aviso. Sí pueden existir factores de riesgo que obligan a una mayor atención, como lo es la herencia. Pero éstos no son determinantes.
Veamos la diabetes con mayores detalles:
¿Qué es? En términos simples, se define la diabetes como un desorden del metabolismo que ocurre cuando el cuerpo transforma en energía los alimentos que recibe. Durante el proceso de digestión, los alimentos se descomponen y de ellos se desprende la glucosa, mayor fuente de combustible para el cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre desde donde la insulina, hormona segregada por el páncreas, le permite entrar a las células.
En las personas diabéticas, pueden ocurrir dos problemas:
- El páncreas no produce insulina o la produce en muy pequeñas cantidades (diabetes tipo I, antes conocida como juvenil). A diario, la persona debe recibir insulina en dosis especificadas por su médico.
- Las células del cuerpo no responden a la insulina (diabetes tipo II). El tratamiento varía según el caso pero comienza con un control estricto de la alimentación y una rutina de ejercicios. Si no responde, se le formulan medicamentos.
Síntomas. No existen realmente. Sin embargo, la persona puede sentir más hambre que la normal, sed y deseos de tomar líquidos, un mayor volumen de orina. Puede igualmente perder peso.
Prevención. Aunque la diabetes sigue siendo una enfermedad incurable, y de todos modos es casi imposible evitarla, los médicos recuerdan que es posible prevenir que se desarrolle y demorar la aparición de complicaciones.
En el primer caso –o sea el de prevenir el desarrollo- se establece la calificación de la prediabetes. Esto significa que los niveles de glicemia son altos pero no alcanzan las cifras propias de la diabetes. Están en estadio previo. A ese momento, la persona que inicia un control riguroso de sus hábitos de vida (de los que se habla más adelante), y que se mantiene bajo vigilancia médica, puede lograr que la enfermedad no se desarrolle o, por lo menos, tarde mucho más en hacerlo.
En el segundo caso –atrasar las complicaciones- la persona debe mantenerse bajo estricto control del médico, siguiendo sus instrucciones en cuanto a la alimentación apropiada, la rutina diaria de ejercicios, la pérdida de peso (cuando hay sobrepeso y/o obesidad), y, cuando es necesario, la toma de medicamentos. La endocrinología actual basa el éxito de los tratamientos en la dieta y los ejercicios como medida primordial y primaria, antes de formular los medicamentos.
Hábitos y riesgo. La obesidad, el sedentarismo, las dietas desequilibradas con excesos de grasas y azúcares son factores principales de riesgo para la aparición de la diabetes tipo II. Influyen igualmente de manera importante el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.
En consecuencia, cuando se habla de cambiar los hábitos de vida, se busca ante todo:
- controlar el sobrepeso - asumir una dieta alimentaria en la que se incluyan las cantidades recomendadas por el médico de cada uno de los nutrientes que requiere. No se puede abusar ni siquiera de alimentos tan saludables como son la fruta.
- Hacer ejercicios de acuerdo con un programa o rutina que le diseñe a cada persona particular el especialista.
- En algunos casos, según lo considere el médico, se pueden tomar vitaminas que ayudan a combatir la oxidación de tejidos o la presencia de radicales libres de oxígeno.
- En Colombia, la Asociación Colombiana de Diabetes organiza programas completos de tratamiento y educación a las personas con diabetes y a sus familiares. Se recomienda acudir a la sede de las distintas filiales de la misma asociación para recibir información científica garantizada.
9/10/17
La diabetes aumenta el riesgo de padecer alzhéimer [9-10-17]
La diabetes aumenta el riesgo de padecer alzhéimer
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| La diabetes aumenta el riesgo de padecer alzhéimer |
Un índice elevado de azúcar en sangre propicia la producción de placas de beta amiloide, características de esta demencia
lavanguardia.com
Padecer diabetes incrementa el riesgo de acabar desarrollando alzhéimer, según un estudio realizado por investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington en Sant Louis y publicado en The Journal of Clinical Investigation. Estos científicos han demostrado que niveles elevados de azúcar en sangre dañan el cerebro, al aumentar la cantidad de beta-amiloide, una proteína responsable de la formación de placas entre neuronas, características de esta enfermedad neurodegenetiva, que provocan la muerte de las células nerviosas.
Diversos estudios previos, sobre todo epidemiológicos, ya habían señalado que esta enfermedad metabólica, como también la obesidad y las cardiopatías, incrementaba el riesgo de una persona de padecer alzhéimer. La importancia de esta nueva investigación radica en que por primera vez consigue establecer una conexión específica entre los niveles de azúcar en sangre y los de beta-amiloide en el cerebro, un factor crucial en el desarrollo de este tipo de demencia.
“Nuestros resultados sugieren que la diabetes u otras enfermedades que dificultan el control de los niveles de azúcar en sangre pueden tener efectos negativos en la función cerebral y agravar patologías neurológicas como el alzhéimer”, indica Shannon Macauley, investigadora postdoctoral y coautora del estudio, que añade que “la relación que hemos hallado podría conducir a futuros tratamientos que se dirijan a intentar reducir esos efectos”.
El páncreas segrega insulina, una hormona que se encarga de mantener los niveles adecuados de azúcar en sangre, el combustible principal de las células del organismo. No obstante, si se produce algún problema en el funcionamiento de este órgano, los niveles de glucosa pueden dispararse, sobre todo después de comer, cuando es posible que ocurran picos glucémicos que los diabéticos controlan mediante medicación.
Para entender cómo esos niveles elevados de azúcar contribuían al riesgo incrementado de padecer alzhéimer, los investigadores realizaron un experimento con ratones mutados genéticamente para que desarrollen la enfermedad neurodegenerativa. Les inyectaron glucosa en sangre y vieron que los roedores jóvenes que no presentaban placas de beta-amiloide, al doblar la cantidad de azúcar en su organismo, aumentaban los niveles de la proteína en el cerebro un 20%. Al repetir el experimento con animales viejos cuyo cerebro ya había desarrollado placas, los niveles de beta-amiloide se incrementaban un 40%.
Es más, descubrieron que los picos de glucosa en sangre hacían que las neuronas estuvieran más activas y se sabe que una activación excesiva puede poner en marcha la producción descontrolada de beta-amiloide, que en última instancia conduce a la formación de placas y propicia el desarrollo de alzhéimer.
Una de las formas de influenciar esa activación de las neuronas es a través de canales de potasio, en concreto los KATP, una especie de poros selectivos situados en la superficie de la membrana celular, responsables de una variedad de funciones, como activar y desactivar la célula, pero también participar en procesos de secreción de hormonas, como la insulina fabricada por las células beta en el páncreas. Un problema en el funcionamiento de estos canales puede conducir a enfermedades como la diabetes.
Los investigadores hallaron que niveles elevados de glucosa provocaban que estos canales se cerraran, lo que excitaba a las neuronas y las hacía más proclives a activarse. En la segunda parte del experimento administraron a los animales diazóxido, un fármaco que aumenta la glucosa y que se utiliza de forma habitual para tratar la hipoglucemia. El medicamento hizo que los canales de KATP se mantuvieran abiertos, a pesar de que el nivel de azúcar aumentara, por lo que la producción de la proteína beta-amiloide no aumentó, se mantuvo constante, al contario de lo que habían observado en la primera parte del estudio.
“Los canales de KATP son utilizados por el páncreas para secretar insulina en repuesta a los niveles elevados de azúcar. Resulta interesante el vínculo que hemos visto entre la actividad de esos canales en el cerebro y la producción de beta amiloide”, señala Macauley, autora del estudio, quien considera que este descubrimiento abre una nueva vía de exploración sobre cómo el alzhéimer se desarrolla en el cerbero y ofrece un nueva diana terapéutica para el tratamiento de este desorden neurológico devastador que afecta a una de cada 10 personas mayores de 65 años en los países occidentales.
Ramon Gomis, director del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y experto en diabetes y obesidad, que no ha participado en este estudio, comenta que “ya sabíamos que la glucemia podía tener un papel importante en el alzhéimer. Algunos trabajos anteriores ya habían analizado hasta qué punto la captación de glucosa en el cerebro podía desempeñar un papel importante en alteraciones de depósito de amiloide en el cerebro. De hecho, en la diabetes de larga evolución se produce un depósito de esta proteína también en la célula beta del páncreas y es la etapa de prediabetes ya hay estudios que demuestran una correlación entre hiperglucemias después de comer y enfermedad de alzhéimer”.
Uno de los principales inconvenientes de esta investigación de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington es que se basa en modelos animales. Los ratones no padecen alzhéimer, por lo que los científicos tienen que provocarles la enfermedad introduciéndoles una mutación genética que les hace hiperproducir la proteína causante de placas.
“A pesar de que el estudio y su resultado es interesante, el gran ‘pero’ que tiene es que no sabemos si esa relación que han encontrado es válida para el 99% de los pacientes, porque en el ser humano el alzhéimer no está causado por una mutación. Este tipo de estudios con animales hay que cogerlos con pinzas porque usan modelos que no siempre son trasladables al ser humano”, cuestiona José Luis Molinuevo, director de la Unidad de Alzhéimer y otros trastornos cognitivos en el Hospital Clínic de Barcelona y director científico del BarcelonaBeta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall.
Para Gomis, no obstante, “aunque los ratones no son un buen modelo para la enfermedad, eso no desvirtúa el estudio. Investigaciones anteriores habían demostrado que animales alimentados con dietas ricas en grasas que favorecían la diabetes presentaban alteraciones neuronales. Los datos de este nuevo estudio van en esta línea. Tengo mis dudas acerca de si la diabetes participa en la génesis de la enfermedad de alzhéimer, pero creo que es un factor amplificador del proceso. Podría ser que lo acelerara”.
26/7/17
¿Por qué me debo revisar los pies cuando tengo diabetes? [26-7-17]
¿Por qué me debo revisar los pies cuando tengo diabetes?
La diabetes es una enfermedad crónica y metabólica, que produce a largo plazo neuropatía diabética. Esto significa que la enfermedad ataca al sistema nervioso, es decir, directamente a los tejidos nerviosos que se encargan de hacernos sentir calor, frío, presión, dolor o placer.
En general los nervios afectados con más frecuencia son los de los pies. Muchos pacientes con diabetes crónica y neuropatía diabética tienen dificultad para sentir estímulos en los pies.
Por eso muchos médicos aconsejan el uso de zapatos cómodos y holgados, además de revisarlos antes de ponérselos, para evitar que tengan alguna basurita o piedras pequeñas.
Cuando tenemos los nervios intactos, nos damos cuenta inmediatamente si nos aprieta el zapato o si hay algo que estorba.
Pero si padecemos neuropatía diabética es más difícil sentir y si el zapato no es el adecuado o tiene algo que lastima al pie, puede dañar la piel, producir ampollas o incluso cortadas pequeñas.
Esto es muy peligroso en pacientes con diabetes, porque debido a su enfermedad el proceso de cicatrización es más lento y si no recibe el tratamiento rápido y adecuado puede presentarse una infección y en el peor de los casos llegar a tener gangrena, la cual es sumamente peligrosa y causa de muchas amputaciones de dedos, pies y hasta piernas.
De ahí la importancia de ir con el podólogo (especialista en los pies). La mayoría de los seguros médicos cubren estas consultas porque son para prevenir problemas mayores.
El podólogo debe revisarle los pies para ver si hay alteraciones en la piel, como por ejemplo si está demasiado seca, con lesiones o cambios de color (muy pálidos o morados).
También revisa las uñas (por si tiene alguna enterrada), verifica que no tenga los pies hinchados, mide la temperatura de los mismos y el pulso (que se llama pulso pedio y se toma en el empeine del pie). Así que, a cuidar esos pies; más vale prevenir que lamentar.
La información que usted recibe en esta columna no pretende sustituir la opinión de un médico. Si usted tiene preguntas específicas, consulte con su doctor.
24/7/17
Leche light contra la diabtes [24-7-17]
Leche light contra la diabtes
Ingerir productos lácteos descremados podría ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar diabetes, según apunta un nuevo estudio realizado entre 40 mil hombres.
Cada porción adicional de lácteos de bajo contenido graso que se consume por día resulta en una caída de 9% del riesgo.
La relación podría estar basada en las proteínas o el magnesio, ingredientes que se cree elevan la acción de la insulina para regular el nivel de azúcar en la sangre.
Pero esas sustancias también están presentes en productos derivados de la leche de alto contenido graso, por lo que los investigadores no saben con certeza qué es lo que provoca la caída de las posibilidades de padecer la enfermedad.
Advirtieron contra un cambio importante en la dieta basado en los resultados del estudio.
Los hombres que ingirieron más leche, yoghurt, helado y queso descremados mostraron menos disposición a contraer la diabetes de tipo 2 durante 12 años.
Sin embargo, la leche entera y el queso cremoso no contribuyeron.
El estudio no encontró evidencias de que los productos lácteos ayuden a la población a perder peso, aunque otros estudios más pequeños han relacionado el calcio de las dietas con la pérdida de kilos.
El efecto por el consumo de estos alimentos podría estar relacionado con algún factor desconocido presente en los hombres saludables, que redujo el riesgo de contraer el padecimiento, indicó el doctor Frank Hu, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, uno de los autores del estudio.
“Existen muchas otras formas de prevenir el riesgo de contraer diabetes”, sostuvo. “Comer alimentos ricos en fibras y nueces, y reducir el azúcar, los dulces y los refrescos. El ejercicio ha demostrado que es beneficioso”, indicó.
El estudio apareció en la edición del Archives of Internal Medicine.
Los investigadores se basaron en los cuestionarios que respondieron 41 mil 254 profesionales masculinos de la salud en el estudio de Harvard, que aún continúa.
Los hombres no tenían diabetes cuando comenzó la investigación, pero más de mil 200 la desarrollaron en los años siguientes.
Los investigadores tomaron en cuenta los efectos de la edad, la historia familiar, si fumaban o no, la actividad física y factores de la dieta que se sabe constituyen un riesgo para este mal.
Janet King, científica del Instituto de Investigación del Hospital de Niños Oakland, advirtió que la leche parece incrementar el riesgo de cáncer de próstata y, en algunos niños, la diabetes de tipo 1.
Esta última es conocida como juvenil y es causada por la incapacidad del cuerpo para producir insulina.
La de tipo 2, la más común, puede ser originada por el sobrepeso, la inactividad o falta de ejercicio, una dieta mal balanceada y por predisposión genética. (AP)
19/7/17
4 preguntas que habrían salvado a Peter, un niño británico con una diabetes no diagnosticada
4 preguntas que habrían salvado a Peter, un niño británico con una diabetes no diagnosticada
Mi vida cambió en cuestión de días, dice con la voz quebrada una madre británica al recordar lo que le ocurrió a su hijo a principios de 2015. Peter murió por las complicaciones irreversibles de una subida de glucosa en la sangre. Pero su familia no sabía que tenía diabetes de tipo 1.
t13.cl
Peter Baldwin tenía 13 años recién cumplidos cuando se puso muy enfermo rápidamente. Su familia se quedó en estado de shock cuando en seis días perdió la vida por una diabetes de tipo 1 no diagnosticada.
"Me siento devastada y con el corazón roto", le dijo su madre, Beth, a la BBC.
"Mi vida cambió en cuestión de días", dice con la voz quebrada esta británica al recordar lo que le ocurrió a su hijo a principios de 2015.
Peter tenía una infección torácica para la que el doctor le había dado antibióticos. "Pero él estaba muy enfermo", dijo Beth, que lo observaba en casa pensando que solo tenía una infección.
Cuando ya vio que a su hijo le costaba respirar llamó a una ambulancia. Y lo primero que hicieron al llegar, además de darle oxígeno, fue pincharle el dedo para hacerle una prueba de sangre.
A los 30 segundos le habían diagnosticado una diabetes de tipo 1, una condición que hace que el cuerpo no produzca la suficiente insulina.
Las 4 preguntas clave que pudieron salvarlo
Ahora, Beth está haciendo campaña para que todos los médicos de familia del país le hagan a las familias de niños enfermos cuatro preguntas básicas con las que pueden evaluar si los pequeños pueden tener una diabetes de tipo 1.
1. ¿Tiene sed? Una sed constante que no se sacia bebiendo
2. ¿Va mucho al baño? Con más frecuencia que antes, o empieza a mojar la cama o a llenar pañales más que antes
3. ¿Está cansado? Más cansado de lo habitual
4. ¿Ha perdido peso?
Si algunas de las respuestas a estas preguntas son positivas, entonces el doctor puede hacer un simple test que en cuestión de segundos puede confirmar si el niño tiene diabetes o no, y que consiste en analizar una pequeña muestra de sangre.
"Las señales estaban allí y eran obvias", dice la madre.
"Peter había empezado a ir al baño más, bebía más y no había comido durante días porque no estaba bien así que había perdido peso y estaba cansado, en la cama".
"Si pones todos estos indicios juntos tienes un caso típico de diabetes de tipo 1".
Sabiendo esto, Beth dice que los padres también pueden estar atentos a estas señales.
Si nosotros lo hubiéramos sabido habríamos ido a urgencias al hospital y se habría manejada su condición de otra manera.
"Habríamos tenido tiempo de evitar que sus órganos fallaran", afirma Beth, "24 horas marcan una diferencia abismal".
Evoluciona muy rápido en los niños
La mayoría de los niños que desarrollan diabetes tienen la de tipo 1, que ocurre cuando el páncreas es incapaz de producir insulina. Eso hace que la glucosa no pueda ser retirada del flujo sanguíneo y transportada a las células, por eso los pacientes necesitan inyecciones regulares de insulina.
En los jóvenes los síntomas de diabetes de tipo 1 se desarrollan muy rápido, en cuestión de días o semanas, según el NHS, el sistema británico de salud pública.
En los adultos, sin embargo, los síntomas suelen tardar más tiempo en desarrollarse, a lo largo de varios meses.
Es muy importante diagnosticar la diabetes lo antes posible porque si no se trata la enfermedad se agrava progresivamente, y los niveles altos de glucosa en el cuerpo pueden dañar las arterias, los nervios y los órganos.
Según el NHS, hasta una subida leve de glucosa que no causa síntoma alguno puede tener efectos nocivos a largo plazo.
Normalmente la diabetes de tipo 1 es hereditaria pero se desconoce qué es exactamente lo que la desencadena. La probabilidad de que alguien que no tiene parientes cercanos con diabetes de tipo 1 la desarrolle es del 0,5%, según el NHS.
La diabetes no se cura. Los tratamientos se basan en el control regular de los niveles de glucosa en la sangre y en la prevención del desarrollo de enfermedades asociadas.
Mi vida cambió en cuestión de días, dice con la voz quebrada una madre británica al recordar lo que le ocurrió a su hijo a principios de 2015. Peter murió por las complicaciones irreversibles de una subida de glucosa en la sangre. Pero su familia no sabía que tenía diabetes de tipo 1.
t13.cl
Peter Baldwin tenía 13 años recién cumplidos cuando se puso muy enfermo rápidamente. Su familia se quedó en estado de shock cuando en seis días perdió la vida por una diabetes de tipo 1 no diagnosticada.
"Me siento devastada y con el corazón roto", le dijo su madre, Beth, a la BBC.
"Mi vida cambió en cuestión de días", dice con la voz quebrada esta británica al recordar lo que le ocurrió a su hijo a principios de 2015.
Peter tenía una infección torácica para la que el doctor le había dado antibióticos. "Pero él estaba muy enfermo", dijo Beth, que lo observaba en casa pensando que solo tenía una infección.
Cuando ya vio que a su hijo le costaba respirar llamó a una ambulancia. Y lo primero que hicieron al llegar, además de darle oxígeno, fue pincharle el dedo para hacerle una prueba de sangre.
A los 30 segundos le habían diagnosticado una diabetes de tipo 1, una condición que hace que el cuerpo no produzca la suficiente insulina.
Las 4 preguntas clave que pudieron salvarlo
Ahora, Beth está haciendo campaña para que todos los médicos de familia del país le hagan a las familias de niños enfermos cuatro preguntas básicas con las que pueden evaluar si los pequeños pueden tener una diabetes de tipo 1.
1. ¿Tiene sed? Una sed constante que no se sacia bebiendo
2. ¿Va mucho al baño? Con más frecuencia que antes, o empieza a mojar la cama o a llenar pañales más que antes
3. ¿Está cansado? Más cansado de lo habitual
4. ¿Ha perdido peso?
Si algunas de las respuestas a estas preguntas son positivas, entonces el doctor puede hacer un simple test que en cuestión de segundos puede confirmar si el niño tiene diabetes o no, y que consiste en analizar una pequeña muestra de sangre.
"Las señales estaban allí y eran obvias", dice la madre.
"Peter había empezado a ir al baño más, bebía más y no había comido durante días porque no estaba bien así que había perdido peso y estaba cansado, en la cama".
"Si pones todos estos indicios juntos tienes un caso típico de diabetes de tipo 1".
Sabiendo esto, Beth dice que los padres también pueden estar atentos a estas señales.
Si nosotros lo hubiéramos sabido habríamos ido a urgencias al hospital y se habría manejada su condición de otra manera.
"Habríamos tenido tiempo de evitar que sus órganos fallaran", afirma Beth, "24 horas marcan una diferencia abismal".
Evoluciona muy rápido en los niños
La mayoría de los niños que desarrollan diabetes tienen la de tipo 1, que ocurre cuando el páncreas es incapaz de producir insulina. Eso hace que la glucosa no pueda ser retirada del flujo sanguíneo y transportada a las células, por eso los pacientes necesitan inyecciones regulares de insulina.
En los jóvenes los síntomas de diabetes de tipo 1 se desarrollan muy rápido, en cuestión de días o semanas, según el NHS, el sistema británico de salud pública.
En los adultos, sin embargo, los síntomas suelen tardar más tiempo en desarrollarse, a lo largo de varios meses.
Es muy importante diagnosticar la diabetes lo antes posible porque si no se trata la enfermedad se agrava progresivamente, y los niveles altos de glucosa en el cuerpo pueden dañar las arterias, los nervios y los órganos.
Según el NHS, hasta una subida leve de glucosa que no causa síntoma alguno puede tener efectos nocivos a largo plazo.
Normalmente la diabetes de tipo 1 es hereditaria pero se desconoce qué es exactamente lo que la desencadena. La probabilidad de que alguien que no tiene parientes cercanos con diabetes de tipo 1 la desarrolle es del 0,5%, según el NHS.
La diabetes no se cura. Los tratamientos se basan en el control regular de los niveles de glucosa en la sangre y en la prevención del desarrollo de enfermedades asociadas.
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Diabetes,
diabetes tipo 1
17/7/17
De cada 10 casos de diabetes, 4 terminan con insuficiencia renal
De cada 10 casos de diabetes, 4 terminan con insuficiencia renal
En Bolivia hay 90.000 personas que padecen diabetes. Consumir la alimentación de forma desproporcionada desata la enfermedad.
paginasiete.bo
De cada 10 casos de diabetes, cuatro terminan con insuficiencia renal, informó el jefe médico del Instituto Nacional de Medicina Nuclear (Inamed), Víctor Estrada. Una de las causas fundamentales para adquirir esta enfermedad es una alimentación desordenada.
"Aunque no se ha hecho un estudio sobre esta temática, según la atención a los pacientes se ha identificado que cuatro de cada 10 personas que tienen diabetes terminan con una insuficiencia renal, eso debido a que la población no cumple con el tratamiento y la alimentación adecuada”, afirmó Estrada.
Aseguró que este mal es el principal factor para adquirir una afección renal. " Para tratar esa patología, lamentablemente la única vía es el trasplante renal, que aunque en el Estado es gratuito esa cirugía, es muy costosa para el Estado”, dijo.
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, desde 2014 hasta marzo se realizaron 145 trasplantes con donantes vivos y nueve con donantes cadavéricos. El Estado invirtió 18,7 millones de bolivianos.
Estrada sostuvo que por eso es importante que una vez que la persona sea diagnosticada con diabetes tipo dos "se apegue al tratamiento y asuma a conciencia su dieta”.
Se trata de una dolencia crónica grave que ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina.
Esta hormona regula el nivel de azúcar o glucosa en la sangre. Hay tres tipos de diabetes, la de tipo uno es congénita, es decir que los bebés nacen con la enfermedad. La de tipo dos es la que se adquiere por malos hábitos alimenticios y la tipo tres, la gestacional, que se manifiesta en embarazadas. El 90% de los afectados tiene la segunda.
De acuerdo con datos oficiales esta enfermedad afecta a 90.000 bolivianos y se espera que en cinco años se dupliquen.
Estrada explicó que hay varios factores de riesgo para adquirir el mal, estrés, obesidad, sedentarismo y sobre todo malos hábitos alimenticios. "El peor error es consumir de forma desproporcionada los alimentos -es decir, no tomar desayuno o no almorzar y cenar de forma abundante- y demasiada gaseosa”, remarcó.
Recomendó evitar el elevado consumo de carbohidratos, comer en el horario que corresponte y tomar yogur en vez de una abundante cena.
La información la dio Estrada a tiempo de lanzar la campaña de detección de diabetes que se realiza en el Inamed, ubicado a lado del Hospital del Niño. La actividad se hará hasta fin de mes.
Sobre la diabetes
En Bolivia hay 90.000 personas que padecen diabetes. Consumir la alimentación de forma desproporcionada desata la enfermedad.
paginasiete.bo
De cada 10 casos de diabetes, cuatro terminan con insuficiencia renal, informó el jefe médico del Instituto Nacional de Medicina Nuclear (Inamed), Víctor Estrada. Una de las causas fundamentales para adquirir esta enfermedad es una alimentación desordenada.
"Aunque no se ha hecho un estudio sobre esta temática, según la atención a los pacientes se ha identificado que cuatro de cada 10 personas que tienen diabetes terminan con una insuficiencia renal, eso debido a que la población no cumple con el tratamiento y la alimentación adecuada”, afirmó Estrada.
Aseguró que este mal es el principal factor para adquirir una afección renal. " Para tratar esa patología, lamentablemente la única vía es el trasplante renal, que aunque en el Estado es gratuito esa cirugía, es muy costosa para el Estado”, dijo.
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, desde 2014 hasta marzo se realizaron 145 trasplantes con donantes vivos y nueve con donantes cadavéricos. El Estado invirtió 18,7 millones de bolivianos.
Estrada sostuvo que por eso es importante que una vez que la persona sea diagnosticada con diabetes tipo dos "se apegue al tratamiento y asuma a conciencia su dieta”.
Se trata de una dolencia crónica grave que ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina.
Esta hormona regula el nivel de azúcar o glucosa en la sangre. Hay tres tipos de diabetes, la de tipo uno es congénita, es decir que los bebés nacen con la enfermedad. La de tipo dos es la que se adquiere por malos hábitos alimenticios y la tipo tres, la gestacional, que se manifiesta en embarazadas. El 90% de los afectados tiene la segunda.
De acuerdo con datos oficiales esta enfermedad afecta a 90.000 bolivianos y se espera que en cinco años se dupliquen.
Estrada explicó que hay varios factores de riesgo para adquirir el mal, estrés, obesidad, sedentarismo y sobre todo malos hábitos alimenticios. "El peor error es consumir de forma desproporcionada los alimentos -es decir, no tomar desayuno o no almorzar y cenar de forma abundante- y demasiada gaseosa”, remarcó.
Recomendó evitar el elevado consumo de carbohidratos, comer en el horario que corresponte y tomar yogur en vez de una abundante cena.
La información la dio Estrada a tiempo de lanzar la campaña de detección de diabetes que se realiza en el Inamed, ubicado a lado del Hospital del Niño. La actividad se hará hasta fin de mes.
Sobre la diabetes
- Diagnóstico Es una enfermedad no transmisible que no tiene cura, pero sí se puede controlar. Se manifiesta con micción frecuente, boca seca, pérdida de peso o aumento de apetito, entre otros.
- Enfermedad De cada dos pacientes con diabetes, sólo uno sabe que tiene el mal.
Etiquetas:
Diabetes,
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13/6/17
Diabetes, un enemigo interior amenazante [13-6-17]
Diabetes, un enemigo interior amenazante
A sus seis años, Rosa es diabética y requiere la inyección periódica de insulina. Es una de las ocho millones de personas con este mal en México, donde las autoridades libran una guerra sin cuartel para evitar que esa cifra de afectados se duplique en los próximos 20 años.
La Secretaría (ministerio) de Salud intensificó la campaña de prevención, detección y atención oportuna de la diabetes, lo cual llevó a que en la última década se pudiera duplicar la cantidad de personas diagnosticadas. Empero, aún subsisten muchos enfermos que ignoran su situación y para cuando se enteren ya podrían presentar lesiones graves, advierten los expertos.
Rosa padece diabetes Tipo I, que es la insuficiencia de insulina, y narró a IPS que a los cinco años los médicos le diagnosticaron la enfermedad y que su madre lloró cuando se lo dijeron, pues ”no entendía de qué se trataba”. Ahora ”me han enseñado qué me hace daño y mi mamá está pendiente de mis alimentos; no como lo que todos los niños comen”, aclaró.
”Estoy enferma y mi mamá me está enseñando cómo cuidarme. En el colegio sólo como lo que ella me prepara (y) también me pongo insulina”, añadió Rosa.
Las autoridades de la cartera de Salud reconocieron que es dramático que al año se registren más de 45.000 muertes a causa de diabetes en el país.
Este padecimiento ocupa el tercer lugar como causas de fallecimientos en México, superado en primer lugar por males cardíacos y en segundo por accidentes.
La diabetes mellitus, su nombre científico, proviene de la escasa o mala calidad de la insulina, una hormona producida por el páncreas que tiene como misión fundamental transformar en energía los azúcares contenidos en los alimentos.
La deficiente producción o uso inapropiado de la insulina aumenta el nivel de glucosa en la sangre, lo cual genera daños acumulativos que afectan los vasos sanguíneos, situación que puede producir ceguera, enfermedades cardiovasculares o neurológicas y afecciones renales.
Existen dos clases de diabetes. El Tipo I aparece con cierta frecuencia en la infancia y antes de los 20 años y se origina porque el páncreas produce bajos niveles o nada de insulina, por lo que el paciente requiere la inyección de elevadas dosis de esa sustancia.
La diabetes Tipo II aparece en etapas adultas de los humanos, regularmente después de los 40 años y la población más expuesta es la que padece obesidad y lleva una vida sedentaria. En estos casos el cuerpo ya no responde correctamente a la insulina.
Elisa Andrade, de 26 años, relató que su papá y su hermano son diabéticos y, con base en la orientación que recibieron del estatal Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los ayuda a cuidar su alimentación, mientras ellos aprendieron a inyectarse insulina y a tomarse las muestras de sangre para medir los niveles de glucosa en la sangre.
El caso de Socorro Rivas, de 37 años es distinto. A al ser diagnosticada cayó en un estado depresivo que deterioró su salud hasta recibir ayuda profesional que le permitió asimilar su padecimiento. Sólo entonces comenzó a cuidar su dieta y a tomar los medicamentos que evitan el deterioro de su salud.
En los esfuerzos por frenar el avance de la diabetes se hace hincapié en la necesidad de cambiar los hábitos alimenticios de la población, que en las últimas dos décadas aumentó el consumo de alimentos saturados en grasas, harinas y carbohidratos, así como de bebidas gaseosas.
El director del IMSS, Santiago Levy, alertó sobre la prioridad de crear conciencia entre los 104 millones de mexicanos, ya que el consumo inmoderado de este tipo de alimentos, la obesidad y la predisposición por el factor hereditario aumentan el riesgo de padecer diabetes.
Levy precisó que la diabetes es la primera causa de muerte entre las personas de 55 y 64 años, además de que duplica el riesgo de sufrir hipertensión arterial y de que eleva a cuatro veces la posibilidad de sufrir un infarto al miocardio, así como problemas de circulación arterial.
Las autoridades sanitarias están conscientes del avance de la diabetes y para controlarla han desplegado una intensa campaña nacional encaminada a orientar a quienes ya la padecen, así como informar al resto de la población para reducir los riesgos de contraerla, explicó.
Una de las estrategias del IMSS ha sido la distribución de más de 43 millones de guías para el cuidado de la salud, a través de lo cual se lleva un registro en el tratamiento del paciente y se le orienta sobre cómo mejorar su estilo de vida mediante la vigilancia médica oportuna.
Cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indican que en México la incidencia de esta enfermedad crónica oscila entre ocho y el 12 por ciento de la población adulta, mientras que en el mundo, según la Federación Internacional de Diabetes, casi 150 millones de personas están afectadas.
La OPS añade que 90 por ciento de los casos de diabetes en América Latina corresponden al Tipo II, categoría que puede ser progresiva y el paciente requerirá de mayores suministros de insulina si no se atiende adecuadamente, aunque señala que con cuidados adecuados, una dieta equilibrada y ejercicio la persona afectada mejora su calidad de vida.
Otro esfuerzo para brindar una alternativa a los pacientes lo desarrollan aún científicos nacionales de la estatal Universidad Nacional Autónoma de México y del también estatal Hospital Infantil de México, quienes a fines de 2000 realizaron el primer trasplante de células de porcino neonatal en niños enfermos de diabetes.
El resultado fue que los afectados redujeron hasta en 65 por ciento su necesidad de insulina. Sin embargo y a pesar del exitoso procedimiento, aún continúan las evaluaciones para poder patentar el avance científico, que beneficiaría principalmente a niños con diabetes Tipo I.
Otro esfuerzo del gobierno de Vicente Fox por disminuir esta enfermedad es la campaña contra la obesidad y el sobrepeso, que son factores que predisponen a las personas a contraer la diabetes.
Uno de cada tres mexicanos mayores de 20 años tiene algún grado de sobrepeso, al igual que 35 por ciento de la población infantil, según datos del Ministerio de Salud. (FIN/2005)
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