Adelantos medicos, recomendaciones, investigaciones relacionadas a la Diabetes y su tratamiento.
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26/12/17
Combinar dieta y ejercicio ayuda a prevenir la diabetes [26-12-17]
Combinar dieta y ejercicio ayuda a prevenir la diabetes
Revisión de 53 estudios demuestra que esta recomendación es eficiente y económicamente conveniente.
La diabetes tipo 2 o del adulto es una enfermedad muy frecuente en el mundo. En Chile, se estima que un millón 500 mil mayores de 15 años estarían afectados por esta patología que se traduce en un nivel alto de azúcar en la sangre. Esta condición es también la causa principal de problemas de salud como la insuficiencia renal, ceguera y amputaciones, y una causa importante de infartos cardíacos y cerebrales.
Por esto, es muy importante contar con programas de salud que permitan reducir el riesgo de presentar este problema. Ahora, la Fuerza de Tarea de los Servicios de Prevención Comunitarios de Estados Unidos propone que se use una combinación de dieta y ejercicio, además de consejería y apoyo a lo largo de la intervención, como forma de prevenir la aparición de diabetes tipo 2 en adolescentes y adultos que tienen un riesgo alto de desarrollar esta enfermedad.
El grupo hizo una revisión de 53 estudios que habían analizado este tipo de programas, y vieron que fueron útiles y económicamente convenientes. Los resultados del trabajo se publican en los Anales de Medicina Interna de EE.UU.
Trabajo cercano
La evidencia encontrada en esta investigación demuestra que el secreto del éxito para que la estrategia funcione es trabajar a nivel comunitario con instructores y consejería que den respaldo al paciente por al menos tres meses. Lo ideal es que este apoyo sea presencial.
Asimismo, se vio que mientras más intenso es el programa, mayores son los cambios en los hábitos de la persona, hay una mayor baja de peso y se reduce más el riesgo de diabetes. Por ejemplo, si en un año la persona reduce un 2,5% su peso, esto disminuye en 60% el peligro de tener diabetes en los próximos seis años.
"Aunque se conoce la importancia de la dieta y el ejercicio como herramientas preventivas para la diabetes, la novedad que agrega este estudio es que ambas medidas se incorporan a un programa bien estructurado y en el que a los pacientes se les hace seguimiento, algo que no siempre se cumple", dice el doctor Aníbal Donoso, diabetólogo del Programa de Obesidad y Diabetes de la Clínica Universidad de los Andes.
En su opinión, "todo lo que nos permite postergar la aparición de esta enfermedad es un ahorro importante de recursos en salud". El problema -según dice- es que en Chile, y en general en Latinoamérica, no se realiza un seguimiento de estas intervenciones. Se les dan las recomendaciones a los pacientes, se les entregan las indicaciones para su dieta o para la actividad física, pero después no se controla si cumplió con lo que se le recomendó.
Debido al ahorro que producen estos programas, los autores del trabajo sugieren incluirlos en los programas de salud, reembolsarlos en caso de seguros privados o crear iniciativas que entreguen asesorías con tecnologías en línea.
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28/11/17
Diabetes: la importancia de hacer ejercicio [28-11-17]
El profesor emérito de la Universidad de Indiana (EE.UU.) James Skinner habló sobre el impacto de la actividad física en el tratamiento y prevención de la diabetes tipo 2, y explicó, además, por qué estar en movimiento es una buena decisión para todos.
“La prevalencia de sobrepeso, de obesidad moderada y de obesidad severa ha aumentado mucho durante los últimos 60 años. Este aumento fue demasiado rápido como para ser causado por factores genéticos”, señala Skinner, quien también destaca el crecimiento del número de personas con diabetes en el mundo. “La mayoría de los diabéticos de tipo 2 también son obesos. Y si bien existe una predisposición genética a la obesidad, sabemos que aun con esa tendencia, si la persona se mantiene activa disminuye su riesgo a desarrollarla. Yo diría que en la mayoría de los países industrializados, la diabetes de tipo 2 se debe al estilo de vida y no a los genes”, explica.
Según el reconocido especialista en el estudio de la relación entre la actividad física y la salud, “el ejercicio, tanto de fuerza como el aeróbico, tiene en el organismo un efecto similar al de la insulina; por ejemplo, facilita el ingreso de la glucosa a los tejidos. Por otra parte –añade–, sabemos que la sensibilidad a la insulina se asocia con diferentes niveles de actividad física”.
Claro que no sólo los enfermos se benefician con una vida activa. Estar en movimiento produce cambios favorables en los lípidos, la presión arterial, la cognición, la calidad de vida, mejora los problemas cardiovasculares y el rendimiento físico, en general. “Estos beneficios son importantes para todos, no sólo para las personas con diabetes tipo 2”, aclara Skinner, quien recomienda a aquellos que permanecen sentados durante períodos prolongados al día, que se levanten y muevan durante varios minutos cada hora para contrarrestar los efectos negativos de estar inactivo. “Lo importante –insiste– es tener en cuenta que alcanza con hacer las cosas con moderación; no es necesario ser un atleta”.
Skinner informa que en personas con diabetes tipo 2, una sesión de 60 minutos de ejercicio de intensidad moderada antes del desayuno modifica la glucemia pos-prandial (después de comer).
“Muchos estudios han demostrado que una única sesión de ejercicio aumenta la tolerancia a la glucosa y la acción de la insulina durante más de 24 horas, pero menos de 72 horas. Así, se recomienda que los pacientes con diabetes tipo 2 se ejerciten al menos media hora 3 o 4 días a la semana”, aconseja el especialista. “De todas maneras –continúa–, muchas veces estos pacientes también son obesos y entonces, además, deben bajar de peso. En ese caso, conviene que hagan una hora de ejercicio todos los días”.
Un dato interesante es que no es necesario hacer todo en una sola sesión. Es posible acumular el ejercicio durante el día, mientras las sesiones sean por lo menos de 10 minutos.
Por su parte, el Colegio Americano de Medicina del Deporte y la Asociación Americana de Diabetes recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada a vigorosa como parte de los cambios de estilo de vida que ayudan a prevenir la aparición de la diabetes tipo 2 en adultos de alto riesgo.
¿A qué se llama ejercicio moderado? Skinner explica que es aquél en el que uno puede conversar con otra persona, pero se siente agitado. Una caminata a paso rápido, bailar, por ejemplo.
A la hora de pensar en ejercitar, no sólo se tiene en cuenta la actividad aeróbica, que eleva el ritmo cardíaco, sino también los ejercicios de fuerza.
“Conviene hacer ambos tipos de ejercicio de forma regular. Pero en los pacientes que no son capaces de hacer ejercicio aeróbico estructurado, los que implican levantar peso pueden ser una alternativa eficaz para controlar los niveles de glucemia”, asegura Skinner. Y concluye: “Claro que los pacientes que están dispuestos y capaces de hacer los dos tipos de ejercicio tienen más chances de conseguir el mayor beneficio”.
12/11/17
Los diabéticos pueden controlar su enfermedad dedicando 45 minutos diarios a caminar [12-11-17]
Los diabéticos pueden controlar su enfermedad dedicando 45 minutos diarios a caminar
Para además perder peso y mantenerse en forma tienen que hacer al menos cuatro horas de ejercicio semanales
Dedicar 45 minutos diarios sólo a caminar puede ayudar a los pacientes con diabetes tipo 2 a controlar su enfermedad. Sin embargo, las personas con problemas de obesidad que intentan controlar su peso necesitarían al menos cuatro horas y media de ejercicio semanales para perder tallas y mantenerse en forma, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) publicado esta semana en la revista especializada Diabetes Care.
Para conocer los niveles óptimos de ejercicio que deben realizar los diabéticos para controlar su enfermedad, el equipo del profesor Michael Trenell emparejó a 10 pacientes con diabetes tipo 2 con personas sin esta enfermedad pero con peso, edad y estatura similares, y les pidió que caminaran más de 10.000 pasos diarios.
Unas imágenes por resonancia magnética (IRM) mostraron que las personas que caminaron 45 minutos cada día lograron quemar cerca de un 20 por ciento más de grasa, aumentando la capacidad de los músculos de almacenar azúcar y controlando la diabetes.
"Por lo general las personas suelen cansarse de ir al gimnasio, pero nosotros hemos descubierto que casi todos los pacientes con diabetes pueden volverse más activos tan sólo caminando", indicó Trenell, para quien "lo más interesante" del estudio es que proporciona "un camino rápido para ayudar a controlar la diabetes sin medicamentos".
La diabetes afecta a cerca de 246 millones de adultos en todo el mundo y es la causa del 6 por ciento de las muertes que se producen. De todos los casos de diabetes, el 90 por ciento son diabetes del tipo 2 y están directamente relacionados con la obesidad y un bajo nivel de actividad física.
La obesidad y la diabetes son problemas crecientes en los países desarrollados y de aquellos que adoptan el estilo de vida occidental, que según la Federación Internacional de Diabetes puede elevar el número de pacientes con diabetes hasta los 380 millones en 2025.
Sin embargo, las recomendaciones de las actuales guías de ejercicios, que aconsejan realizar dos horas y media de ejercicio semanal, podrían no ser suficientes para ayudar a las personas con obesidad a perder peso, según advierte el profesor John Jakicic, de la Universidad de Pittsburgh en Archives of Internal Medicine.
Para determinar el tiempo óptimo de ejercicio a realizar, el equipo de científicos llevó a cabo otro experimento. Puso a unas 200 mujeres con obesidad y sobrepeso un programa de adelgazamiento entre 1999 y 2003 y les asignaron a uno de los cuatro grupos de ejercicio. Después de seis meses, las mujeres de los cuatro grupos habían perdido una media de entre el 8 y el 10 por ciento de su peso, pero muchas lo recuperaron.
Las mujeres con un programa de ejercicio que tenían que realizar deporte durante una hora extra al día no recuperaron el peso, según los investigadores, quienes destacaron que estas mujeres eran también más propensas a seguir dietas saludables, por lo que el profesor Jakicic recomienda que las personas que quieran perder peso y mantenerse en forma realicen al menos cuatro horas y media a la semana.
19/1/17
La cirugía para perder peso podría ser mejor que la dieta y el ejercicio como tratamiento para la diabetes tipo 2 [19-1-17]
La cirugía para perder peso podría ser mejor que la dieta y el ejercicio como tratamiento para la diabetes tipo 2
Tras el procedimiento, muchos pacientes ya no necesitan medicamentos, según unos investigadores
En un pequeño estudio con pacientes obesos, la cirugía para perder peso fue mejor para mantener a raya a la diabetes tipo 2 que la dieta y el ejercicio solos, informan unos investigadores.
De hecho, tres años tras la realización de la cirugía para perder peso, más de dos terceras partes de los que se habían sometido a un procedimiento llamado derivación gástrica de Roux-en-Y para encoger el estómago no necesitaban ningún medicamento para la diabetes. Y un tercio de las personas que se decidieron por el procedimiento conocido como bandas gástricas ajustables ya no necesitaban los medicamentos para la diabetes tres años después de la cirugía, halló el estudio.
"Los tratamientos quirúrgicos se muestran promisorios debido al control duradero y a largo plazo de la diabetes tipo 2 en personas con obesidad", dijo la investigadora principal, la Dra. Anita Courcoulas, profesora de cirugía en el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh.
El informe fue publicado en línea el 1 de julio en la revista JAMA Surgery.
Los investigadores reclutaron a 61 pacientes obesos con diabetes tipo 2 para el estudio. Tenían entre 25 y 55 años de edad. Los investigadores asignaron aleatoriamente a los voluntarios del estudio a un programa intensivo de pérdida de peso durante un año seguido de un programa menos intensivo durante dos años, o a una cirugía para perder peso. Algunos pacientes se sometieron a una derivación gástrica de Roux-en-Y y otros a una operación de bandas gástricas ajustables.
La derivación gástrica de Roux-en-Y reduce el tamaño del estómago hasta el de una bolsa pequeña (más o menos el tamaño de un huevo), lo que reduce la cantidad de comida que se puede comer. La operación de bandas gástricas ajustables restringe el tamaño de apertura del estómago, lo que también reduce la cantidad de comida que se puede comer.
En cuanto a la diabetes tipo 2, los investigadores hallaron que la mejoría fue mayor en los grupos quirúrgicos que en el grupo del tratamiento solamente del estilo vida. El 40 por ciento de los pacientes que se sometieron a la derivación gástrica de Roux-en-Y y el 29 por ciento que se sometieron a la operación de bandas gástricas ajustables consiguieron la remisión total o parcial de la diabetes a los tres años, dijo Courcoulas. No se observó ninguna remisión en las personas del grupo no quirúrgico.
Además, las personas que se sometieron a la derivación gástrica de Roux-en-Y perdieron un 25 por ciento de su peso inicial, los pacientes que se sometieron a la operación de bandas gástricas ajustables perdieron un 15 por ciento, y los que participaron solamente en el programa de dieta y ejercicio habían perdido algo menos del 6 por ciento de su peso inicial a los 3 años, indicó Courcoulas.
"Nuestro estudio aporta evidencias de que tres años después, los tratamientos quirúrgicos son mejores que la modificación del estilo de vida por sí sola para el tratamiento de la diabetes tipo 2", dijo Courcoulas.
El costo de la cirugía para perder peso varía, pero el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) estima que el precio oscila generalmente entre los 20,000 y los 25,000 dólares. La cobertura del seguro para estos procedimientos depende de la compañía de seguros.
Los riesgos asociados con estos procedimientos son similares a los de otras cirugías. Dichos riesgos pueden incluir hemorragias, infecciones y coágulos sanguíneos que pueden llegar hasta los pulmones, según el NIDDK.
El Dr. Joel Zonszein, director del Centro Clínico de Diabetes del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York, señaló que después de estas operaciones, los pacientes ven cómo la diabetes se desvanece, pero con el tiempo es probable que vuelva.
Cuando la diabetes vuelve, se ha de tratar. "Pero los pacientes necesitan menos medicamentos y es más fácil tratarlos", dijo.
Zonszein dijo que la cirugía para perder peso puede ser particularmente efectiva para los pacientes obesos más jóvenes para los que los medicamentos para la diabetes no estén funcionando bien.
"Para estas personas jóvenes, yo recomiendo la cirugía bariátrica y cada vez la estamos usando más", dijo. "No es una mala opción para las personas jóvenes con una enfermedad agresiva".
Para los pacientes de mediana edad y mayores, Zonszein dijo que prefiere controlar la diabetes con medicamentos.
9/9/15
¿Ser activo en la adolescencia libera de la diabetes más adelante?
¿Ser activo en la adolescencia libera de la diabetes más adelante?
Unos hallazgos mostraron que la resistencia a la insulina alcanza su máximo a principios de la adolescencia, de forma que el ejercicio es esencial en ese periodo
healthfinder.gov
Unos niveles altos de actividad física en la adolescencia temprana podrían reducir el riesgo de diabetes a una edad posterior, sugiere un estudio reciente.
La investigación incluyó a 300 niños en quienes se evaluó la resistencia a la insulina cada año entre los 9 y los 16 años de edad. La resistencia a la insulina es una afección que conduce al azúcar alto en sangre, y es un factor de riesgo de la diabetes tipo 2.
A los 13 años de edad, la resistencia a la insulina era un 17 por ciento más baja entre los jóvenes más físicamente activos que entre los menos activos. Pero esa diferencia se redujo en los tres años siguientes, y había desaparecido a los 16 años de edad.
"La resistencia a la insulina aumenta de forma dramática de los 9 a los 13 años de edad, y luego se reduce en el mismo grado hasta los 16. Nuestro estudio encontró que la actividad física reducía este pico en la resistencia a la insulina a principios de la adolescencia, pero no tenía un impacto a los 16 años", señaló en un comunicado de prensa de la Universidad de Exeter el autor del estudio, Brad Metcalf, profesor principal de actividad física y salud de la universidad, en Inglaterra.
"Una reducción en ese pico podría reducir la demanda sobre las células que producen insulina en ese periodo crítico, lo que podría preservarlas durante más tiempo a una edad posterior", dijo Metcalf.
"No estamos diciendo que los jóvenes de 16 años no tienen que ser físicamente activos, ya que hay otros beneficios de salud que se obtienen al ser activo a todas las edades", añadió.
El estudio fue publicado el 6 de agosto en la revista Diabetologia.
Los hallazgos podrían ayudar a conducir a nuevas formas para reducir la resistencia a la insulina en los niños, anotó Metcalf.
En décadas recientes ha habido un aumento marcado en la obesidad infantil en muchos países industrializados, y uno de cada seis niños estadounidenses es obeso. La obesidad es un factor importante en la resistencia a la insulina.
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